29 jun. 2009



COMO TODOS los lunes el sociólogo norteamericano
James Petras realizó para CX36 radio Centenario un análisis del panorama internacional de noticias.
A continuación transcribimos el diálogo que Petras
mantuvo con Efraín Chury Iribarne.
Petras: Aquí estamos analizando los acontecimientos
en Honduras y las respuestas internacionales
en un panorama por una parte muy clara y por otra
muy oscuro.
Hablamos del golpe de estado y las respuestas de
los diferentes organismos internacionales, regionales
y también la respuesta de Venezuela y del presidente (Manual) Zelaya.
Chury: Aquí hay expectativa sobre cuál es la actitud
asumida por el gobierno norteamericano frente al primer
golpe que se opera en jurisdicción del gobierno de
Barak Obama.
Petras: Bueno, otra vez hay una división. Un sector
de izquierda analiza los vínculos entre los militares
hondureños, el Pentágono y las organizaciones clandestinas
norteamericanas como la CIA y las fundaciones con las ONGs golpistas
y concluyen que los EE.UU. estaba implicado, cómplice, porque
el control que tienen, la influencia que han tenido los militares norteamericanos
en Honduras es muy profunda y de muy largo plazo.
Hace tiempo Honduras era trampolín para el golpe
contra Arbenz en el 54; era la punta de lanza para la invasión
de Cuba en el 61; era la casa de los contras con 20mil soldados mercenarios
lanzados desde Honduras, etc.
Es un país muy colonializado hace mucho tiempo y Zelaya por otro lado es un
burgués reformista que tibiamente crítico o podíamos decir independiente de algunas
políticas norteamericanas del pasado y de la actualidad y trata de conseguir
beneficios vinculándose con Venezuela por la ayuda petrolera,
la ayuda económica, etc. y creo que el hecho de que asumió una autonomía
relativa en relación con la integración del ALBA asociándose
con Venezuela, fue la razón para que lo desplazaran.
Ahora, la política de Obama es mucho más sutil que en el pasado.
Diplomáticamente han condenado la situación de violencia y en
primera instancia no condenó a los militares por el golpe
pero después que la OEA lo hizo en forma unánime ellos se sumaron a la denuncia.
Pero uno sabe que lo que dicen en público, en foros donde no tienen alternativa,
es una cosa y lo que hacen a partir de sus contactos y vínculos en Honduras
es otra cosa. Ahora, la prueba de si los Estados Unidos están involucrados o
no, va a pasar por las medidas que tome la OEA.
Hay varias posibilidades en eso.
La política norteamericana es: las fuerzas deben dialogar con los golpistas en el
Congreso y el presidente títere trata de resolver el conflicto.
Como sólo quedan 6 meses del régimen elegido, podrían prolongar las negociaciones
para que se vuelva al gobierno por poco tiempo pero sin posibilidades de
aprobar la reforma de la Constitución.
Hay que reconocer varias cosas: Zelaya no proponía un referéndum. Era una consulta
que no tenía fuerza de ley. Y segundo, fueron los militares que se negaron a
cumplir las órdenes del presidente elegido. Y en este contexto, decir simplemente
que haya un diálogo entre los violentos, los ilegales, los golpistas, con el presidente
elegido, me parece un disparate por esta razón:
Washington quiere castigarlo como un ejemplo para los otros países en el Caribe, de
lo que podría pasar si ellos se pliegan con Chávez.
Y es una doble política. Lo que la izquierda, incluso algunos que deben saber mejor, en
Rebelión por ejemplo, es que el asunto de simplemente criticar formalmente
no significa nada con este presidente que tenemos.
Es lo mismo que pasó con Irán con el golpe fracasado, de criticar el proceso electoral
mientras están fomentando y financiando a los golpistas en las calles.
En este caso utilizaron una parte de la institucionalidad y en Irán tiraron a los
estudiantes y a los sectores más pro occidentales a la calle.
Pero es el segundo golpe del señor Obama muy bien disfrazado y con la complicidad
de la izquierda que sólo se enfoca en lo más superficial sobre
los militares, que son simplemente instrumentos de la política norteamericana.
Todos entrenados por Estados Unidos, todos asesorados por Estados
Unidos, todos han recibido ayuda financiera y armas de Estados Unidos.
Incluso hay actualmente asesores norteamericanos que funcionan en la Embajada y
tenemos el caso de los militares norteamericanos que en ningún momento intervienen
para decir «nosotros nos oponemos a este acontecimiento».
Chury: Quiere decir entonces que en realidad es muy hipócrita la posición del
gobierno de Obama
Petras: Bueno, es muy inteligente manejar mejor las relaciones públicas y lo que
calla, lo calla bien para que la OEA no condene a Estados Unidos sino condene
simplemente a los militares y mientras tanto las declaraciones
de la OEA son que las protestas deben respetar el marco constitucional.
¿Qué marco constitucional existe cuando el Congreso, la Corte Suprema y los militares
han destituido al presidente elegido? No hay un marco constitucional; es un
marco antidemocrático y anticonstitucional.
Entonces sólo quieren que la gente marche en protesta y vuelvan
a casa y los sindicatos y los campesinos tienen otro
proyecto: una huelga general indefinida y marchas permanentes
hasta que el gobierno de Zelaya vuelva. Entonces hay una diferencia
sutil que la gente debe anotar porque los grandes títulos
dicen «OEA repudia el golpe», muy bien. Pero después
¿cómo van a manejar la situación, a partir de negociar con estos poderes
golpistas que son un frente muy poderoso? ¿Y qué podría
salir de eso, desarmar la posibilidad de un voto
constitucional y vuelve Zelaya como preso en la presidencia
sin capacidad de crear un marco mejor para que los procesos democráticos
marchen en Honduras?
Por eso digo que hay una parte clara y parte oscura en eso. Porque todo el
mundo aplaude que las Naciones Unidas, la OEA, el ALBA, el MERCOSUR, UNASUR,
condenan el golpe. Sí, está bien, ¿pero cuáles son las acciones prácticas?
¿Van a imponer un embargo, van a romper relaciones con los golpistas, van a organizar
algún embargo sobre el comercio? ¿Qué medidas prácticas van a tomar?
¿Estados Unidos va a retirar su embajador, va a retirar
sus asesores golpistas, etc.?
Porque simplemente una denuncia folclórica y que todo siga normalmente económica
y políticamente me parece un acto muy simbólico
e inconsecuente.
Chury: Parece que para Honduras la suerte está echada.
Petras: Bueno, no sé en qué grado. Por ejemplo, lo que preocupa a Bachelet y
los otros gobiernos burgueses en América Latina, es que si este golpe contra un
gobierno burgués liberal de Zelaya, que no ha cambiado ninguna propiedad, no ha
nacionalizado, no ha hecho ninguna reforma agraria
sino que sólo ha facilitado los derechos democráticos de las organizaciones sociales
para que puedan articular sus reivindicaciones. En ese sentido es un demócrata
pero sin ninguna radicalidad en medidas socio-económicas, por eso quería revisar
la Constitución para introducir algunos cambios socio-económicos pero
hasta ahora las medidas más progresistas están en
la política externa. Pero todos los gobiernos de América Latina deben
estar muy preocupados porque ellos se pueden identificar con un
gobierno liberal demócrata y si sale un golpe contra Zelaya
¿por qué no se pueden multiplicar los golpes ahora
en América Latina a partir de las crisis económicas y las
dificultades para continuar con la política económica
actual entonces son sus propios intereses que están
sobre el fuego ahora. Incluso el gobierno de Uruguay
debe revisar que un golpe en Centro América puede parecer
algo común y ellos no están en este círculo pero
los militares tienen una manera de tomar lecciones de
lo que pasa en otras partes y de lo que se puede hacer, que pueden no escapar a un
castigo ejemplar. Por esta razón yo creo que todos quieren
condenar el golpe; porque podría ser un efecto dominó: un golpe en Honduras,
después un golpe en Ecuador; un golpe pasando por
Bolivia, etc. Y por esta razón yo creo que es muy peligroso
y Washington está mirando a ver cómo todo eso va a
pasar. Yo creo que la primer prioridad de Washington es
desplazar a un aliado de Chávez y segundo, el mal
menor es que vuelva a ser gobierno pero encuadrado
en un contexto donde no puede continuar mandando, como un presidente preso
en la casa presidencial. Y después en noviembre, en menos de 6 meses, otra
elección donde el partido liberal cambia el candidato, pone a un reaccionario de
turno y termina el peligro de una alianza centroamericana con Chávez.
Creo que hay dos carriles en Washington: uno es simplemente
desplazar a Zelaya y terminar con una prolongación falsa de este gobierno.
Una indicación de todo eso es el reportaje del BBC
que hemos leído esta mañana.
Tiene unos 15 parágrafos y 13 están dando voz
y opinión de la derecha. Incluso diciendo mentiras que el señor Zelaya quería poner
una enmienda a la Constitución lo que es mentira porque
era una simple consulta, no era un referéndum propiamente.
Y segundo, hay comentarios del gobierno transaccional
de los golpistas, comentarios de algún fulano en la calle que dice que está alegre
de que se tumbó al gobierno, etc. etc.
Es un artículo pro golpista de la BBC que es un medio
muy degenerado en los últimos años.
Pero yo creo que los medios reflejan algo de lo que realmente piensan en
Washington y los argumentos que van a mencionar: que los militares estaban
respaldados por la Corte Suprema, que no es una violación al gobierno civil sino
que los militares están controlando, revirtiendo el orden completamente.
Creo que tratan de esconder con una nube de humo la gran significación
del golpe, darle alguna legitimidad poniendo énfasis sobre el nuevo presidente
del Congreso. Hablan de que era el segundo en la jerarquía presidencial, etc.
Y yo creo que debemos leer de cerca lo que dicen los medios en este sentido, que
tratan de minimizar la significación del derrocamiento.
Chury: En síntesis Petras, Estados Unidos, ¿es ajeno a este golpe en Honduras o
es parte del golpe?
Petras: Yo creo que están implicados y hay que decirlo, que no tuvieron problemas
en convencer a los militares porque los militares
estaban en desacuerdo en parte por sus propios intereses
e ideología y toda la oligarquía estaba en contra
simplemente porque no controlaban a Zelaya como controlaban a todos los mal
llamados presidentes pasados, entonces era una confluencia de intereses imperialistas,
oligárquicos y militares.
Y yo no tengo ninguna duda de que con la presencia
norteamericana, la presencia militar profunda en Honduras, no hay ninguna
posibilidad de que este golpe ocurra sin la presencia y
complicidad de los Estados Unidos.
Uno no puede imaginar un gobierno más subordinado
al Pentágono que los militares de Honduras, que no actúan simplemente por su
cuenta, no actúan independientemente de los EE.UU.
no actúan sin que los EE.UU. y los militares, que
funcionan en las mismas barracas, en los mismos
Ministerios, no se puede imaginar que el Ministerio de Defensa de Honduras pueda
actuar sin la complicidad activa de los Estados Unidos.

Entrevista en Pacífica KPFA Escuche a Petras

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